// Proyecto

Del bit al átomo

De una instrucción a una pieza física

Quise que una idea saltara de la pantalla al mundo físico sin pasar por un diseñador 3D. Construí un pipeline que toma un nombre y una tipografía y devuelve un llavero listo para imprimir: una base con la cavidad del nombre y la pieza que encaja a presión.

Por dentro es SVG → Blender (en modo headless, sin abrir el programa) → STL. Lo difícil no fue modelar, fue la tolerancia del encaje: para una boquilla de 0.4 mm terminé con la cavidad +0.2 mm por lado y la pieza −0.4 mm, para que entre a presión y no se salga.

Lo probé de verdad —imprimí «Nexus» y un lote de seis nombres de un tirón— y aprendí en carne propia que para impresión FDM conviene una tipografía gruesa, no una cursiva de trazo fino: las curvas delgadas se rompen o el encaje queda débil.