Ayer, en una reunión con mi equipo de líderes, hablamos sobre cómo aprendemos. Cada uno compartió sus métodos, y Mara dijo algo que me dejó pensando:
“Yo aprendo pidiéndole resúmenes de libros a ChatGPT.”
Confieso que al inicio me incomodó. ¿Por qué me incomodó si yo también quiero aprender mejor y optimizar mi tiempo?
🤯 La contradicción interna
Me gusta leer libros. Pero cuando escuché a Mara, algo dentro de mí intentó justificarse: “Es que a mí me gusta leer más” “Los libros te dan más contexto” “No quiero perderme lo que dice el autor”
Lo dije en voz alta, pero sabía que eran excusas. La verdad es que me gusta aprender, no necesariamente leer.
Leer, a veces, me resulta tedioso. Lo que realmente me apasiona es extraer conocimiento útil, aplicable, que me transforme.
🤖 Un momento revelador con la IA
Hace unos meses, tenía que entregar un informe de investigación. Sabía que me tomaría una semana hacerlo… hasta que probé Google Gemini 2.5 Pro.
Le di el primer prompt, y en menos de un minuto me entregó una estructura y un contenido de altísima calidad. ¡Fue impactante!
Sin embargo, yo aún diseñé la estructura “manualmente”, porque pensaba: «La IA no va a entender lo que el cliente necesita como yo.»
Ese pensamiento, lo reconozco ahora, tenía más de ego que de lógica.
🧠 El sesgo de “lo que nos gusta”
A veces, sí usamos IA, pero solo para lo que no nos gusta o no sabemos hacer bien. Cuando se trata de tareas que amamos o que dominamos, la bloqueamos.
¿Por qué?
Porque ahí la IA ya no es una ayuda… Es una amenaza para nuestra identidad. Surge una pregunta incómoda:
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“Si esto lo puede hacer la IA… ¿entonces para qué soy bueno yo?”
🏢 El dilema en las empresas
En muchas organizaciones sucede lo mismo:
Los líderes no hacen tareas operativas. Cuando la IA realiza esas tareas con rapidez y calidad, nos asombra. Los colaboradores sí hacen la parte operativa. Como disfrutan de lo que hacen y se sienten competentes, resisten usar IA en esas funciones.
Ambos grupos usamos la IA de forma selectiva, según nuestras creencias sobre el ego, la utilidad y el valor que aportamos.
🔮 ¿Y si la IA también puede ser estratégica?
Se repite mucho:
“Las personas dejarán de hacer lo operativo para enfocarse en lo estratégico.”
Pero, ¿y si la IA también puede hacer estrategias? ¿Y si también nos supera ahí?
Quienes decimos esa frase somos, curiosamente, los que nos consideramos estrategas. Una vez más, estamos usando la IA donde nos sentimos inseguros, y evitándola donde nos sentimos expertos.
📈 ¿Dónde estará la verdadera oportunidad?
Desde mi punto de vista, el diseño y desarrollo de sistemas inteligentes con IA será una de las competencias más valiosas del futuro.
Por ejemplo: Un investigador que no solo analice datos, sino que automatice la recopilación, análisis, generación de informes y revisión con IA, tendrá una ventaja inmensa.
La IA sí podrá reemplazarnos en todo, a menos que logremos aprender a orquestarla.
💬 En Ludik ya estamos trabajando en eso
En Ludik venimos reflexionando sobre el futuro del trabajo, explorando herramientas, procesos y nuevos hábitos. Sabemos que adaptarse no es una opción, es un deber.
Si esta reflexión te dejó pensando en tu equipo, tu empresa o tu propio camino, conversemos. De repente, podemos ayudarte.
Publicado originalmente en LinkedIn · 25 de junio de 2025 · newsletter Ludik Trends.
